El goulash o gulash húngaro es posiblemente uno de los estofados o guisos de carne más primitivos, a base de carne, cebollas y manteca.
Está misma salsa sirve para preparar una infinidad de platos, entre ellos el filete a las dos pimientas, solomillo a la pimienta, etc.
Este es un plato cuyo origen se atribuye al cocinero de un famoso militar ruso, Pável Aleksándrovich Stróganov, general adjunto del Zar Alejandro I de Rusia. Ha llovido ya desde entonces: corría nada menos que el año 1890 cuando este guiso fue elaborado en una competición de cocina en San Petersburgo, aunque lo más problable es que no fuera ninguna novedad por aquella zona, el mezclar crema agria y/o yogurt en guisos de carne.
En Líbano y otros países cercanos se prepara una masa de carne picada, originalmente de cordero o ternera, amasada a mano con cebollas y especias, y que se horneaba en hornos comunitarios en recipientes de barro, para comer toda la familia en días festivos. En algunos casos se cubrían de patatas y tomates, aderezando con piñones. En este caso haremos Keftas de ternera, que si queremos se pueden hacer en el modo descrito o bien asarlas en brochetas, al modo tradicional de muchos puestos callejeros de oriente. El nombre de “kefta” o “kofte” significa “mano”, por el modo de elaboración.
La milanesa napolitana es un filete metido en el horno como si fuese una pizza con tomate y queso.
Comentarios